martes, 1 de mayo de 2012

Pequeñas cosas que te hacen sentir bien.
Detalles o simples escapadas provocan sonrisas que extrañabas.
Algo así como 30 horas de otra realidad, de una tranquilidad casi ajena. De una amistad que crece, que nutre, que fortalece. De historias mínimas que traen algo parecido a la felicidad. De quemaduras que no lastiman, de fríos que se aguantan con risas. De conocer mejor a quién te hace bien, de conocerte mejor. De mirar el lago, las chispas, los pescadores sin pescados.
De cumplir algo planeado pero pospuesto, de que salga bien.
De irse con ganas de que se repita, de planear volver a hacerlo, de querer ir más allá, de proponer un verano con la misma esencia. De querer que se cumpla.
De confirmar esta amistad. De agradecer que exista.

Pero...viste cuándo tenés todo, cuando te das cuenta que hay tantas cosas lindas con las que contás y sin embargo sentís que falta algo? Como si hubiera un espacio que falta llenar, un no sé qué que anda faltando, que no sabés  cómo o por qué, pero que no está. Un vacío que se va a llenar, que se tiene que llenar... andá a saber cuando.
Hoy no importa, hoy quiero que pese más lo bueno.
Pero no quiero que haya peros.
Por lo menos hoy, aunque más no sea ahora.


Fede
Mayo 2012
Sexta 

No hay comentarios:

Publicar un comentario