Pasamos mucho tiempo queriendo, buscando, deseando. La ambición es buena. Pero perseguir las cosas con integridad es mejor todavía, vale mucho.
Si tuvieras un amigo que supieras que no volverías a ver, ¿Qué le dirías? Si pudieras hacer una última cosa por alguien a quién queres, ¿Qué harías? Decilo. Hacelo. No esperes. Nada dura para siempre.
Pedí un deseo y ponelo en tu corazón. Cualquier cosa que quieras, todo lo que quieras. ¿Lo tenés?
Ahora confiá en que se puede hacer realidad. Nunca se sabe de donde puede venir el próximo milagro. El próximo recuerdo. La próxima sonrisa. El próximo deseo hecho realidad.
Pero si crees que está doblando la esquina, abrí tu mente y tu corazón a esa posibilidad, a la certeza de que con esfuerzo podrías conseguir lo que estabas deseando. El mundo está lleno de magia. Sólo tenés que creer en ella.
Entonces pedí tu deseo.
¿Lo tenés?
Bien.
Ahora creé en él. Esforzate, perseguilo, soñá, luchá.
Con todo tu corazón.
(gracias por tanto)
Fede.
Abril 2012
4ta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario